Algunas consideraciones sobre la práctica del fútbol como hobbie

Para quienes nos apasiona el fútbol, tanto verlo como jugarlo, pocas cosas suponen tanto dramatismo como una lesión (quizás la derrota en una final o el descenso de categoría). Y al nivel que practica la mayoría de la población, el nivel de hobbie, tiene un significado especial, tomando en cuenta que la mayoría de nosotros trabajamos en otras áreas, esperamos con ansias que llegue el martes o jueves a las 8 pm para ir a las canchas a “botar el golpe” o desestresarnos y divertirnos con los amigos.

En ese sentido es fundamental tomar en cuenta ciertas consideraciones para disminuir los riesgos de lesión. Para ello quiero describir las 3 lesiones que se consideran las mas comunes dentro del fútbol y como podemos disminuir el riesgo de padecerlas. Aquí no pretendo descubrir el agua caliente, de estos temas hay mucha información en la web.

Esguince de tobillo:

Si un jugador presenta inestabilidad de tobillo su riesgo de sufrir un esguince aumenta considerablemente. Usualmente estas personas refieren haber sufrido torceduras durante las actividades mas sencillas como caminar o subir y bajar escaleras o al hacer actividades físicas de baja o moderada intensidad y generalmente han ocurrido desde la adolescencia . Para estas personas el uso de una tobillera estabilizadora puede ser beneficiosa, mientras que es necesario la aplicación de un programa de ejercicios estabilizadores de toda la pierna, haciendo énfasis en estimular adecuadamente la estabilidad del tobillo.

esguince messiPor otro lado el riesgo de sufrir un esguince de tobillo por un pisotón (queriendo o sin querer) del contrario, es algo que es menos controlable por uno, aunque en ocasiones puede que el pisotón no provoque una lesión. Para ejemplo una muestra: el jugador de la imagen no salió lesionado después de esta brutal entrada. Cuantos de nosotros podríamos salir ilesos de una acción como ésta?

Lesiones de rodilla:

Son muchas las estructuras que pueden provocar lesiones en la rodilla. Músculos: Cuádriceps, isquiotibiales, adductores, poplíteo; articulación femoropatelar, articulación tibio-peronea proximal, tendones de la pata de ganso, banda iliotibial.

De las lesiones mas graves está la ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA). El mecanismo ocurre por una rotación agresiva del fémur sobre la tibia mientras la rodilla está estirada con el pie “anclado” en el piso. En los casos mas graves se involucran el menisco interno y el ligamento colateral interno de la rodilla, a lo que se le conoce como la “tríada maldita” en el fútbol. Su tratamiento es quirúrgico, siendo parte fundamental la Fisioterapia para devolver la función completa a la rodilla. Esto incluye ejercicios de estabilización de rodilla y ejercicios de fortalecimiento de cuádriceps e isquiotibiales haciendo énfasis en la contracción excéntrica del músculo. También es necesario una revisión de la alineación postural de toda la pierna, y su relación con la pelvis y columna lumbar. La correcta alineación postural de la pierna mejora la estabilidad de la misma y disminuye el riesgo de una lesión en el futuro por el desbalance ocasionado.

Como se describió en las lesiones de tobillo, en el caso de la rodilla existe el riesgo de sufrir la lesión de LCA como consecuencia de un golpe sobre el lado externo de la misma.

Lesiones de Isquiotibiales

Quizás el grupo muscular mas importante y olvidado dentro del acondicionamiento muscular para la práctica del fútbol. Formados por los músculos Semimembranoso y Semitendinoso por la parte posterior interna de la pierna y por el Bíceps Femoral en la parte posterior externa. La contractura y el desgarro son las lesiones mas comunes y ocurren generalmente por 2 situaciones: la primera al entrar a jugar directamente sin hacer un calentamiento previo y realizar un sprint agresivo, esfuerzo para el cual el músculo todavía no está preparado; y la segunda es por la debilidad que presenta para regular el movimiento de la pierna cuando se patea el balón. La agresividad con la que se contrae el cuádriceps al patear el balón debe ser contrarrestada por un adecuado funcionamiento de los isquiotibiales para “frenar” la pierna luego de que el balón es pateado, si los isquiotibiales no presentan un adecuado fortalecimiento no serán capaces de regular este movimiento y corren el riesgo de sufrir un desgarro.

Musculos isquiotibiales

Si a la condición de debilidad y entrar a jugar sin calentar adecuadamente, se le suma una rigidez y acortamiento muscular no solo de los isquiotibiales, sino de la cadena muscular posterior (paravertebrales lumbares, músculos de la pelvis, pantorrilla) , el riesgo de sufrir una lesión aumenta considerablemente, por lo que se hace necesario una rutina de estiramientos adecuados para mantener y mejorar la elasticidad muscular. En el caso de las técnicas terapéuticas, la RPG ofrece una excelente solución para tal fin.

En términos generales, el fortalecimiento de los isquiotibiales, en todo su rango de movimiento, haciendo énfasis en la contracción excéntrica y con cargas adecuadas y progresivas, es fundamental para garantizar un buen funcionamiento de la pierna, tanto al correr como al patear el balón.

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